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Filosofía y Periodismo

El rey de las máscaras

Publicado por Chester Thomas C. en Noviembre 13, 2007

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CHESTER THOMAS

 

Wang, a diferencia de cualquier rey occidental, no tiene una corona de oro. Habita el universo en la mayor de las humildades. Su casa es un bote, y en ella –tras haber perdido a su hijo y a su esposa-  vive con un mono. Es un ser solitario. Se gana el pan haciendo arte… ese que heredó de su familia y que por tradición sólo puede dejarle a un hijo de sexo masculino. Jamás le ha robado un peso a nadie. Confía en sus habilidades; y aunque muchas veces ha debido dormir en la calle, prefiere respetar sus principios a hacer el mal. Sabe que el sufrimiento y la desesperanza traen siempre algo de luz. Cree fervientemente en Dios; tiene mucha fe en eso que proclama. El rey de las máscaras porta un gran corazón. Y pese a estar inserto en un paradigma donde las mujeres eran seres inferiores a los hombres, descubrió que el amor es capaz de superar las barreras culturales.

 

En ese sentido, esta película nos reafirma la idea metafísica que sostiene el respeto por la dignidad de la persona humana como piso incorruptible, firme y presente en todas las culturas.

 

Quién sabe, quizás fueron los dioses los que pusieron a esa adorable muchacha –Doggie- en su camino. Ella estuvo dispuesta a dar su vida por él.  “Ie Ia” (abuelo), “Ie Ia”, le decía la niña a este rey que fue capaz de superar las creencias fijas, porque el amor y la verdad se le aparecieron. Derribó el machismo de la época –ese que abundaba en la China de los años 30’- y en un abrazo de lágrimas sello el pacto de mantener la tradición con ella (aunque no tuviera “pico de tetera”).

 

Este filme nos enseña lo importante que es la familia. Esas personas que están siempre presentes. Aquellos que viven en comunión con nosotros hasta la muerte. Nos enseña -insisto- que la naturaleza humana trasciende toda costumbre y que los hombres –tanto africanos, asiáticos, como chilenos- somos todos iguales; dicho de otro modo: compartimos la misma esencia.

 

Sugiero encarecidamente que el lector asista al encuentro con “El rey de las máscaras”. Que conozca ese arte de no apegarse a las cosas materiales. Ese arte de rechazar dinero por conservar tus valores. Ese arte de decir siempre la verdad.

 

El lector conocerá también a la princesa de las máscaras; por su valentía demostró que así como no hay diferencia entre un chino y un africano, tampoco hay diferencias esenciales entre hombres y mujeres. Nos enseña, además, que debemos ser siempre agradecidos ante quienes nos abren las puertas.

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El rey de las máscaras, en fin, es una película que si el posmoderno analiza con detención, puede llevarlo a olvidar ese nihilismo asfixiante por el que camina día a día.

10 comentarios para “El rey de las máscaras”

  1. Aníbal escribió

    las máscaras son continuas en la sociedad, las empleamos para todo… Mira Persona, una peli bien buena al respecto.
    Y estamos sumerjidos en el nihilismo… many macdonald’s y bloqbuster y cada vez menos artistas… nos quedamos sin rostropovich…
    saludos

    soho

  2. Daniel escribió

    Hola… inolvidable pelicula¡¡ buen gusto, el cine chino tiene muy buenas cartas
    bueno
    saludos

  3. Desconstruido escribió

    eh… se tocan muchos temas, podría darte mi opinión pero no sería objetivo sino estariamos las tipificaciones que se emparentan entre nosotros mismos sobre lo que consideramos “dignidad humana”
    (estariamos simplemente cambiando opiniones sobre lo que considero es tan asfixiante para mi como el nihilismo para vos)

    Solo digo, y aca soy firme, que no todas las culturas tienen ese piso metafisico del respeto por la dignidad humana, irromplible.
    Simplemente porque no sabemos que es para nosotros humano que para “ellos”(las miles de culturas que existieron) también significó lo mismo.
    Hablás de esencia… pero simplemente la percepción de la esencia depende de los origenes miticos de tal cultra, su cosmogonía.
    Estas son formalidades, te tiro un dato masomenos concreto: una tribu en brasil (1800) estaba muriendo de hambre y tuvo que cambiar su concepción del hombre blanco para poder comerciar con él porque de no haberlo echo temería esa tribu el castigo de los dioses. O sea: para sobrevivir optaron por abandonar una tradición.
    Y para hacer que los hombres que decís son todos iguales en esencia te parescan menos iguales (con jocosidad te comento), se de otras tribus que mataban a la segunda mujer nacida de la unión de pareja porque decían era hija del diablo. Este era no solo un rito, sino una manera de controlar la natalidad y una forma de supervivencia del grupo ante la escases de alimentos.

    espero haber echo polemica .. saludos. :)

  4. Arturo escribió

    Me encantó tu comentario sobre esta película, no la he visto pero gracias a tu opinión voy a ver esta película, los orientales tienen muy buenas películas que nos dejan pensando, por lo menos a mi me encanta Hayao Miyazaki, he visto bastante de sus películas animadas, hay muy buenos directores, saludos.

  5. Dani escribió

    Había entrado a tu espacio tiempo atrás, pero a pesar de que proponías reflexiones interesantes, aun así nada me motivó escribir. Sin embargo, lo que acabo de leer son para mí palabras que me llenan de esperanza, que acrecientan mi FE…..

    La filosofía propuesta por oriente es bellísima. Hoy en día, con este mundo tan mimetizado, quizás no nos percatemos de ello, pero si llegamos a la base de la cultura oriental, será esta visión la que prevalecerá.

    Yo al menos me enamoré de la filosofía propuesta por Lao Tse , el taoísmo, que es donde por fin pude concordar con la visión de Dios, pues nunca estuve de acuerdo con ese dios humanizado que desde siempre me propusieron.

    No soy taoísta ni mucho menos, pero sí declaro mi más suprema admiración al ver cuáles son los principios que los rigen. Lo más hermoso de esa filosofía es que todo lo que promueve no se sustenta en el doloroso sacrificio al que debiese someterse una persona para seguirla, sino todo lo contrario, en el goce espiritual que la persona experimenta al actuar en armonía con el Cosmos y por ende con sus semejantes.

    Una vida basada en verdaderos valores, es Vida. Lo que nosotros conocemos como vida no es más que sobrevivencia, donde se pelean unos con otros por el pedazo de carne más grande; donde la felicidad es sinónimo de éxito material, por lo que muchos harán lo que sea por alcanzarlo: mentir, robar y hasta matar; donde todos corremos y nos pasamos la vida haciendo y haciendo cosas, mas nadie tiene claro el sentido de sus vidas, mas nadie tiene claro si quiera quién se es.

    Muy bella es la invitación que haz hecho a tus lectores a ver esa película. Por mi parte dejo la invitación tanto a ti como a quienes te leen, a ver un maravilloso film coreano llamado “Camino a Casa”, que trata sobre un niño moderno que queda al cuidado de su abuela, la cual vive en un pueblo rural….. no puedo decir mucho más, sólo VEANLA! (jaja me exalté un poco).

    Bueno, emprendo mi retirada.

    Saludos.

  6. chesterthomas escribió

    Dani: qué alegría saber que mi humilde columna, de algún modo, ha acrecentado su fe. Tengo muchas ganas de leer en profundidad a Confucio y a Lao Tse, mas no he podido hacerlo -el tiempo es cada vez más escaso en estas fechas-; por el momento me abstengo de comentar esa filosofía.
    Intentaré conseguir “Camino a casa”; gracias por la recomendación.
    Saludos cordiales y muchas gracias por su visita.

    Arturo: desconozco a ese director. En general (quizás es un prejuicio) los “mangas” orientales me producen cierto rechazo por cuanto su propuesta es apelar más que a la espiritualidad, al morbo y a la violencia.
    Saludos y abrazos.

  7. GRAZNIDO escribió

    Excelente su columna don ChesterThomas.

    Ante tal fe en los valores en la familia el desprendimiento el desapego no queda más que inclinarse respetuoso.

    Su columna, esta columna, es una baño de esperanza en todo lo bueno que es siempre posible, oportunidad de ser mejores.

    Tal vez lo más mágico de la vida es esa diversidad que hace posible colisionarnos con el bien, el mal y lo neutro en cada instante. La vida se desenvuelve a menudo fuera de nuestro control, en una complejidad que se nos escapa, siempre la oportunidad de devenir un rey de máscaras y este siempre tiene la posibilidad de encontrarse con su Doggie.

    La veremos Don Chesterthomas, pero mucho me temo que la película no sea tan así como Ud. la ve, me atrevo a pensar que esta columna es más de Ud. que de la película.

    Saludos.

  8. chesterthomas escribió

    Don Guillermo: muchas gracias por sus palabras, de veras.
    En cuanto a la vida, pienso que es muy cierto lo que Ud. dice: es una aventura donde cohabitan indisociablemente -a diferencia de lo que creía Manes- el bien y el mal.
    Y en cuanto a la columna, traté de retratar lo más genuinamene posible mi impresión. Sin duda que hay mucho de mi en ella. Es que, pienso yo, no es posible que dos personas observen una película con los mismos ojos. Las impresiones, en tanto requieren de las categorías a priori del entendimiento, son siempre subjetivas.
    Reciba un fuerte abrazo.

  9. NANCY escribió

    MUY INTERESANTE EL BLOG… SALUDOS

  10. Claudia escribió

    Hola Chester, gracias por tu comentario en La Pata del Elefante. Vi esta película hace años, maravillosa. Quiero recomendarte Jinete de ballenas de Niki Caro. Muy interesante tu blog. Saludos.

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