Hume, Velasco y lo indispensable de la humildad intelectual
Publicado por Chester Thomas C. en Abril 2, 2008
CHESTER THOMAS
Este mes se cumplirán 237 años del natalicio de David Hume, el más grande filósofo del Reino Unido. Más allá de la fecha simbólica, es conveniente recordar algo de sus ideas, a propósito de la importancia que tiene por estos días la Economía y el arquetipo del político “experto”, encarnado en nuestro dogmático y pedante ministro de Hacienda, Andrés Velasco.
Con un estilo iconoclasta, desordenado, a veces contradictorio, pero sincero, Hume realizó quizá una de las críticas más importantes de la literatura filosófica de todos los tiempos.
Basta leer a Aristóteles, a Séneca, a los Escolásticos (San Buenaventura, Santo Tomás…) o incluso a los deístas ilustrados (Rousseau, Newton…) para constatar que hasta antes del “Tratado de la naturaleza humana” –obra escrita por Hume a los 19 años- los pensadores occidentales confiaron en la razón la capacidad para develar el fundamento último de la existencia humana.
Pero con Hume comienza a primar un hecho que a mi juicio es clave: la humildad intelectual. No es posible -pensó- conocer la verdad absoluta y definitiva de algo. No existe el conocimiento metafísico, ese terreno especulativo que nada tiene que ver con este mundo. Sólo podemos conocer, relativamente, aquellas cuestiones asibles por los órganos sensoriales, ya sea a través de impresiones -percepción directa de un estímulo externo que excita la mente-, ya sea a través de ideas – la misma percepción, pero indirecta y tenue-.
El conocimiento de las cuestiones experimentales no puede ser absoluto porque radica en el hábito. No hay nada -salvo la costumbre- que nos asegure que mañana saldrá el sol. A lo sumo podemos establecer una probabilidad de que eso ocurra; pero ¿cómo podemos conocer algo, particular y concreto, que aun no hemos experimentado?; ¿con qué derecho extrapolamos una singularidad a una universalidad?
La critica que el pensador escocés realizó a la idea de causalidad es fundamental para afrontar la vida en democracia. Y es que , para Hume, el único límite para que algo pueda existir es que no sea lógicamente concebible; en otras palabras, que sólo es imposible un círculo cuadrado.
Si usted puede imaginar una sociedad donde la “ley de la oferta y la demanda” es reemplazada por la del amor y la solidaridad, entonces no hay nada que le asegure, si usted se empeña, que esa situación no va a ocurrir.
Muchos dogmáticos se reirán de usted. Lo tildarán de “utópico”, “soñador”, “idealista”, porque ellos saben, por experiencia (!), que eso no es posible. Le dibujarán un centenar de fórmulas en una pizarra. Citarán a Friedman, en fin, cortarán sus alas intelectuales con argumentos teóricos prospectivos que, sin embargo, siempre fallan. (Es cosa de revisar las proyecciones de crecimiento que los economistas vislumbran para cada año…)
Si recordáramos a Hume, nos preocuparía un poco más el lenguaje absolutista de nuestro ministro. Y es que -como sugirió Descartes- todos tenemos igualmente repartida la razón y, por ende, todas las opiniones merecen el mismo respeto y consideración. De lo contrario, sería cosa de designar como Supremo Gobernador a quien tenga línea directa con la verdad para perpetuar nuestra felicidad.
Esa fue la lucha de Hume, quien nunca pudo ser catedrático en una universidad, condenado por impulsar “principios evidentemente subversivos”. Una lucha silenciosa que con el tiempo dio resultados: despertó del sueño dogmático a Immanuel Kant (eso ya es decir mucho) y nos legó, entre otras varias cuestiones, la idea de humildad intelectual que tanto se extraña en Velasco.




Enrique Páez escribió
Un saludo desde Extremadura. Buen blog.
Chester Thomas C. escribió
También es posible comentar esta columna en Cuarto Poder:
http://www.cuartopoder.cl/2008/04/03/hume-velasco-y-lo-indispensable-de-la-humildad-intelectual/
Alejandro Olguín escribió
Hola Chester.. soy el tal “alejo_jano” de fotolog, el que quizás incomodaba desde el lugar de los posteos al cuestionar los escritos tuyos, etc. jaja.. nunca fué algo personal sino que son motivaciones que se jugaban en el terreno de las letras, y de las ideas obviamente..
Felicito el texto breve sobre Hume… no sé más de él que cuando se habla aveces de Kant, pero es muy probable que tenga toda una idea propia.. no se si esté correcto al decir sobre el “empirismo”? en fin..
Sobre la cita al ministro Velasco.. lamentablemente, no lo he visto a él en los medios de comunicación desplegando algunos de sus razgos de personalidad (“dgmático, pedante”), no sé si tienes una relación personal con él, pero creo que por dos focos hay fugas en la tubería: 1-Por utilizar a esa persona como “excusa” para hablar de Hume y su idea universal. 2-Que si Hume habla de conocer los hechos y no remitirnos a los abominables intelectuales que nos cortan las alas en razón de su “experiencia” (en qué!).. porqué juzgar de forma tan pobre a ese Ministro si la concepción que puedas tener de él (en caso de que no lo conoscas personalmente, repito) está elaborada a partir de un montaje (de lo audiovisual) que proporcionan los medios de comunicacion (no será mucho filtro para tener una idea “verdadera” como la que quieres obtener?). En fin.. hay muchas maneras para poder acercar “la filosofía” a la gente pero también hay que hacerlo consecuentemente, es decir, que al momento que los mortales se despierten y tengan la osadía de alzarse contra el maestro (que en este caso serías tu y que la insurrección vendría a ser un análisis más profundo de tu escrito) que las cosas “estén funcionando”, me entiendes?.
En fin.. le mando muchos saludos y fuerzas para tu motivación para seguir escribiendo.
A
Irena escribió
Me entretuve leyendo tus escritos
Saludos
Chester Thomas C. escribió
Estimado Alejandro: qué nostalgia y alegría me produce leer tu comentario. Claro, Hume es conocido como el exponente máximo del empirismo inglés, aunque también es señalado como psicologista, crítico, escéptico, entre otras nominaciones que se le dan. Lo importante sin embargo es el contenido de sus ideas y, en este caso, la de humildad intelectual. En cuanto a Velasco, no lo utilizo como un pretexto. Para nada. Hace mucho tiempo que vengo notando en él una desagradable pedantería y soberbia a la hora de emitir discursos y de tomar medidas (cuestiones que están muy lejos de ser un “montaje audiovisual”). Es que la crítica va dirigida a Velasco en cuanto ministro, cargo que se evalúa por los hechos; y no en cuanto persona (condición que jamás e intentado juzgar ni evaluar). Entonces, como noto tamaña soberbia en la manera comunicacional y conviccional de Velasco a la hora de hacer política ¿Qué hay de malo, o incoherente con la filosofía, en que recuerde al viejo Hume?
Muchas gracias por tus palabras, estimado. Un abrazo grande para ti.
Javier Castellón escribió
Estimado COmpipa: me enteré de los lugares que visitas, me alegro mucho por ti, ojalá sea una hermosa experiencia.
La verdad no se que más aportar a tu columna desde mi perspectiva menos ilustrada, recordad el nombre de Hume porque me habían comentado que se hizo famoso debido a que Kant lo hizo bolsa XD, pero en fin ese no es el sentido de este espacio.
Me he dado cuenta que a veces es díficil librarse de los dogmas, o incluso que uno está dogmatizado sin percatarse de aquéllo. Y claro, con ideas absolutistas en la cabeza, aún más difícil es entender el sentido de la humildad intelectual.
Lamentablemente, como bien has expuesto, tenemos un Ministro en una de las carteras fundamentales del Gobierno que adolece de ese defecto, al menos en el desempeño de su cargo. Y lo peor de todo es que detrás de ese dogma no hay argumentos plausibles, desde el momento que lo oí en una entrevista en la cual defendía una de sus medidas, contestando: “varios ven que estas políticas tienen defectos, pero yo veo que son buenas”… gran misterio el porqué eran buenas, ya que su respuesta se limitó a eso.
Así que para Alejandro: los medios pueden desvirtuar algunas cosas, pero de las palabras es responsable quien las emite, y en ese caso no hubo oportunidad de targiversar de modo alguno el sentido de sus respuestas.
Saludos compipa, que vaya tod bien, Adios!