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Filosofía y Periodismo

De la academia platónica a la “escuela” smithiana

Publicado por Chester Thomas C. en Mayo 27, 2008

CHESTER THOMAS

Temo que la posmodernidad se torna cada vez más competitiva. ¿Es que el corazón de los hombres se vuelve piedra? No lo creo.
.
Releyendo los primeros capítulos de “La riqueza de las naciones”de Smith, no puedo menos que denunciar un par de fatales errores que de su doctrina se desprenden. El escocés se empeña, escrupulosamente, en presuponer como esencial al hombre tanto la especialización del trabajo como la competencia. Cuanto más se especialicen las naciones tanto más se enriquecerán. Y aquella riqueza es un anhelo de todos los hombres porque su naturaleza lo busca, concluye entrelíneas.

Consecuencia de ello, los economistas liberales consideran perogrulladas premisas como “a mayor demanda menores precios”, “a mayor tasa de interés mayor ahorro”, “el Mercado es una eterna lucha por acumular las riquezas personales”, etc… ¡Claro! Son obviedades a los ojos del paradigma capitalista actual. Pero -aquí es donde erró Adam Smith- no son parte de la naturaleza humana.

Señalar eso es desconocer el carácter más humano del hombre. ¿Jesuitas y budistas, por ejemplo, no son personas humanas?

¡No es esencial al hombre la competencia! Menos el querer enriquecerse sin compasión por quien queda menos rico, cual lobo hambriento. Esa “mano invisible” que vio Smith es una invención que hace pétrea nuestra manera de vivir.

Si nos pudiéramos sacar los anteojos capitalistas veríamos que tener la mejor nota no importa, sino aprender; veríamos que la vida no es una lucha por tener más que el otro, sino que antes de “tener” debemos “ser”(Fromm).

Se asiste a la universidad a tener la mejor nota y no a crecer en virtud. Hoy se va a la escuela de los smithianos y no a la academia de los platónicos.

Los compañeros de curso valen por lo que me aportan para pasar el ramo. Por los “buenos apuntes” que toman, en tanto me los presten. Los profesores valen por la nota que me ponen, no por cuánto me enseñan. ¡Plástico, plástico y más plástico! Adam, sin querer, se terminó convirtiendo en el autor que con papel y lápiz escribió plástico.

Estamos en el paradigma de las máquinas (sin corazón) programadas para acumular riquezas, para pensar en el bien particular. ¿Y el bien común? Lamentablemente al dios Smith se le olvidó insertar ese concepto en nuestro disco duro.

Y cada día asistimos a la “misa” del: “yo te digo una palabra para obtener algún beneficio de vos y yo te contesto con otra palabra, para que puedas darme a mi alguna ventaja ” (Artaud) .

Espero que esos anteojos no se coman nuestros ojos. Espero que nuestras pestañas levanten, firmemente, aquellos lentes y nos dejen ante la luz de un nuevo paradigma: más igual, más compasivo, más solidario, menos individualista, más humano.

 

 

 

 

 

 

 

 

9 comentarios para “De la academia platónica a la “escuela” smithiana”

  1. Alejo_Jano escribió

    Humano?? tu?? (osea no tú.. sino tus columnas)
    Sería interesante leer ese Riqueza de las Naciones.. recuerdos de esas clases de “economía” que eran muy interesantes..
    Por lo demas.. me acordé de Saint-Simon cuando también tenía en mente esa proporción entre especialización y (si se quiere) “liberación” pero bueno.. no hay que culparlos..
    al contrario.. hasta la mano de smith..

    saludos Chester

  2. Claudia L. escribió

    De acuerdo Chester. La competencia y el deseo de acumular riqueza no es intrínseco de la naturaleza humana. Tristemente el condicionamiento hace de las suyas, muchos se pierden a sí mismo en el afán por tener antes que ser y de paso nos perjudicamos todos. Nos olvidamos del bien común, es más cómodo el individualismo… y más solitario, por dicha se paga el precio, ojalá nos haga despertar. Saludos.

  3. GRAZNIDO escribió

    Don Chester

    Se asume, Ud dirá si está de acuerdo, que una diferencia marcante de los individuos humanos , es que son autoconscientes es decir obedecen si lo desean a no solo a la ley dictada por el instinto sino que también a una ley moral, lo que en buenas cuentas significa que pueden tomar decisiones que vayan contra sus propios instintos básicos.
    Sin embargo nos movemos en una sociedad extensa y cada vez más compleja, lo que los liberales llaman un orden social que en lo ideal debería ser espontaneo, o se aun orden con reglas nacidas de la interacción espontanea entre los individuos, que se un orden que nos trasciende y que es mucho más que el mercado, Smith y Von Hayek sobre todo este último dedicaron gran energía a estudiar este orden espontaneo ( de colaboración)
    El problema es que las cambiantes reglas de ese orden espontaneo no satisfacen a todos los individuos por igual en el corto plazo, (en el largo plazo sí al conjunto) lo que no hace a menudo infelices, por no decir desgraciados, si nos toca perder.
    Ahora bien, leí por ahí que llega el momento cuando una población de entes biológicos llega a una cantidad de 1010 (10 mil millones) y ve amenazada su supervivencia adquiere conciencia global y actúa como grupo autoconsciente, se trata de un salto evolutivo, salto del que los seres humanos ya estamos relativamente cerca, somos ya unos 7.000 millones según creo.
    Si se da ese salto evolutivo ya no tendríamos que lamentar tanta competencia y lucha puesto que sería un solo ser autoconsciente.
    Todos seríamos una gran alegría o una gran pena, un solo destino, como nuestro cuerpo lo es.

  4. GRAZNIDO escribió

    Saludos Don Chester, disculpe la mala educación

  5. Andre escribió

    “¡No es esencial al hombre la competencia! Menos el querer enriquecerse sin compasión por quien queda menos rico, cual lobo hambriento. Esa “mano invisible” que vio Smith es una invención que hace pétrea nuestra manera de vivir.

    Si nos pudiéramos sacar los anteojos capitalistas veríamos que tener la mejor nota no importa, sino aprender; veríamos que la vida no es una lucha por tener más que el otro, sino que antes de “tener” debemos “ser”(Fromm).”

    Simplemente me encantó este texto, pues denuncia un hecho que constatamos dia a dia con mayor crueldad en el mundo globalizado de hoy: El fin justifica los medios, no importa la herramienta a usar, la competencia carece de un sentido fundamental basada en la dignidad humana “Estoy mientras te sirvo, luego me descartas” Somos personas, con dignidad, derechos inherentes, naturales, y superiores a cualquier positivismo.
    Cultivar antes que todo el “ser” para luego observar, consecuentes, el “deber ser”, esa es la clave en esta vida.

    La competencia relevante,única con base en la perfección es la que realizamos con nosotros mismos, no con el resto de los seres humanos. Si pensaramos en sentido opuesto y compito con el que tengo al lado y le gano ¿qué viene después? competir con otro y así sucesivamente ¿Qué riqueza me genera esto al final del camino? Sólo un abierto vacio al llegar a metas provisorias.

    La competencia se debería traducir en cooperación, colaboración, el esfuerzo permanente por ayudar a los más desposeídos, a los que no han tenido acceso a una cultura enriquecida, no tienen los medios para subsistir….la competencia por tener, finalmente, se traduce en la ilegalidad (moral) del acto.

    De nada me sirve “tener” si no “soy”. De nada me sirve el enriquecimiento material si antes no conjugo la preponderancia del “enriquecimiento espiritual”.

    Es evidente que los seres humanos, no son notas o números de matrícula o cédula de identidad, no somos “cosas”, sin embargo el mundo actual, tan ajeno a lo trascendente, cosifica, masifica y no redime a la persona a un ser único, singular e irrepetible.

    Chester, excelente texto, estoy en todo de acuerdo.

    Cariños
    Andrea

  6. Chester Thomas C. escribió

    Querida Andrea: me da mucha alegría ver un comentario suyo nuevamente por acá. Qué puedo decir sobre sus palabras, me representan a cabalidad. Muchas gracias y cariños.

  7. aquileana escribió

    Muy interesantes tus proyecciones y lecturas encadenadas; Chester Thomas… Agregaría la vertiente evolucionista darwiniana (en su faceta más cruda9 para dar cuenta de la rapacidad de esta sociedad capitalista vacua y salvajemente “carnívora”… “Tener es poder”.-

    Un gran saludo y ya te paso a indexar aen el Blogroll así seguimos en contacto,

    Aquileana :)

  8. Chester Thomas C. escribió

    Muchas gracias por tus palabras, Aquileana. También te indexaré en mi Blogroll. Saludos y estamos en contacto.

  9. ena4 escribió

    Y no buscan quizás a fin de cuentas otro tipo de enriquecimientos los budistas pero a fin de cuentas un enriquecimiento? en eso tiene razón Smith, todos buscamos el enrequicimiento aunque no sea material. Por ejemplo la religión budista, que me parece bastante egoista aunque hay muchos puntos que me encantan de ella, busca casi el perfeccionamiento humano, pero se pasan tanto tiempo perfeccionándose que a la hora de la verdad hacen poco hacen por ayudar al resto. Buscan un enriquecimiento propio y por ello se mueven, el fin es el enriquecimiento, aunque sea corporal o espiritual, la naturaleza de ellos lo empujan a esto. Y no les importa que no vivan, la cosa es solo perfeccionarse y ser estrictos en ello, así que casi que pasan por la vida sin colaborar en ella.
    Otros, los más materialistas, buscan el enriquecimiento monetario, y muchos se especializan en lo que más aporte le va a dar sin importarles si son felices o no. La cosa es que piensan que el dinero les traerá esa felicidad y luchan por ello, y si bien es un aporte a la felicidad, la verdad ésta no se puede comprar.

    ES cierto que antes que tener debemos ser, pero también es cierto que a veces no se es sino se tiene, sino mira los miles y miles de personas que mueren por no tener, o que el tener condiciona a ser una cosa u otra. Por ejemplo a veces cuando alguien no tiene para comer, no puede ser honrado y roba, porque sino come muere. Así que no tiene opción a ser otra cosa que un “delicuente”

    En todo caso el capitalismo bajo mi prisma, creo que es una de las peores opciones, entre otras cosas porque lleva al consumo desmedido, y esto por tanto, al decremento de recursos.
    Sin embargo, si la teoría de Smiths la desviculamos de lo monetario, tiene bastante razón, al ser humano lo motiva el enriquecimiento sea del tipo que sea, sino hay una recompensa las personas no se mueven. ASí que los budistas o jesuistas son humanos igual que buscan igual el enriquecimiento aunqeu sea de otro tipo.
    ESte no lo había leido.
    Besines

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